IMPORTANCIA DE LOS PROGRAMAS SANITARIOS PARA LA COMERCIALIZACION DE LOS PRODUCTOS


IMPORTANCIA DE LOS PROGRAMAS SANITARIOS PARA LA COMERCIALIZACION DE LOS PRODUCTOS

IMPORTANCIA DE LOS PROGRAMAS SANITARIOS PARA LA COMERCIALIZACION DE LOS PRODUCTOS
IBR y PARATUBERCULOSIS, dos enfermedades controladas por los programas sanitarios, son actualmente enfermedades que representan un factor limitante a la hora de comerzializar los productos que generamos en nuestras explotaciones.
Son enfermedades que causan perdidas económicas en nuestras explotaciones y si queremos tener unos beneficios acordes a nuestra inversión, deberemos de seguir controlando y tratando de erradicarlas de nuestros rebaños. La sanidad y el bienestar de los animales influyen en la calidad de sus productos.
La Paratuberculosis y la rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR), además de causarnos pérdidas en nuestra eficiencia productiva, suponen un factor limitante a la hora de exportar los productos que generamos en nuestras ganaderías, por eso hoy nos vamos a centrar más en estas novedades.



El problema está en la exportación de leche, carne y sus derivados, a determinados países que en su normativa de entrada de productos animales, exigen que procedan de explotaciones que estén acogidas a un plan de erradicación de la paratuberculosis y de ganaderías libres de IBR.


 
El comercio internacional exige cada vez más garantías sobre la seguridad sanitaria y la calidad de estos productos y si queremos tener las puertas abiertas en el mercado debemos cumplir sus exigencias y nunca debemos de olvidar que somos productores de alimentos y estos se tienen que consumir para que haya demanda y poder vender con facilidad y buen precio nuestra producción.

En el caso de la paratuberculosis, ya tenemos un plan establecido y en la provincia de Cantabria, es el siguiente:

Se extraen muestras de sangre a los animales mayores de 24 meses anualmente, para realizar un Elisa y los animales con resultado positivo, antes de que trascurra un mes de la publicación de este resultado, se recoge una muestra de heces para hacer un PCR. El resultado positivo indica que el animal en cuestión es eliminador de Micobacterium paratuberculosis y tenemos un plazo de tres meses para sacrificarlo.

En caso de tener un animal con paratuberculosis clínica, con diarrea, tenemos la obligación de informar a la autoridad competente,  en este caso el gobierno de Cantabria. Todos estos resultados se publican en un boletín al que tienen acceso las autoridades.  Las empresas que exportan los productos que se generan en nuestras ganaderías, solicitan a la administración competente, un certificado sobre el estado sanitario de las explotaciones, en referencia a esta enfermedad. Si la explotación cumple con los requisitos indicados en el plan de erradicación de la paratuberculosis y en el último año no han tenido animales con paratuberculosis clínica, la administración emite un certificado favorable y con eso la empresa exportadora puede moverse con libertad en todos los mercados.

Realmente no podemos pensar en erradicar la paratuberculosis solamente con estas medidas, con esto lo único que hacemos es detectar y sacrificar animales eliminadores, necesitaremos mucho tiempo para erradicar la enfermedad y el número de animales sacrificados será muy alto.
Si no queremos terminar matando todas, tenemos que tratar de evitar el contagio de la enfermedad y para eso el punto fundamental es tratar de evitar que las heces de las adultas entren en contacto con las jóvenes. Si no cortamos esta infección en animales jóvenes, no hacemos nada, cuando las analizamos salen positivas y hemos pasado dos o tres años para criar un animal, que habitualmente cuando llega a su edad productiva, manifiesta sintomatología de diarrea crónica y tiene que ser sacrificado. No ha dado tiempo para rentabilizar la crianza de ese animal.
Desde que el animal se infecta hasta que somos capaces de detectar, qué se trata de un animal portador pasan más de dos años, estos portadores están en la explotación eliminando en mayor o menor medida, contaminando el medio con esta bacteria que infectara a las jóvenes, entraremos en un círculo de reinfección continua.
Si queremos cortar este círculo hay una serie de medidas que deberemos ir estableciendo para evitar este contagio, sobre todo son medidas de Higiene en la recría, ya que son las más predispuestas a infectarse. Si incidimos en estos puntos vamos a reducir y casi eliminar animales que resultan positivos cuando los miramos de adultos.
Vamos a nombrar unas de las más importantes:

Paridera, de fácil limpieza y desinfección, es necesario que el animal nazca en un entorno limpio y controlado, separarlo rápidamente de su madre, no permitir que mame en la vaca.

Caseta individual, de fácil limpieza y desinfección, situamos al recién nacido en un lugar limpio y controlado.

Encalostrado libre de paratuberculosis, tenemos la opción de utilizar calostros de explotaciones libres de paratuberculosis, medida muy efectiva, con el único problema de que son caros, debido a que la demanda a nivel mundial es muy grande y la producción es muy limitada. Ya hace unos pocos años que se utilizan y su precio ha ido incrementando hasta alcanzar precios que superan en más de un 200% el precio inicial.

 Podemos optar por pasterizar los calostros para destruir la bacteria, si hacemos una pasterización lenta a 60ºC durante 60 min, eliminaremos bacterias indeseables y en cuanto a las inmunoglobulinas, desnaturalizaremos una pequeña proporción de ellas, dejándolas inservibles para nuestras terneras. Aportará un mayor beneficio para la salud de las terneras la reducción de carga bacteriana, NO LAS INFECTAMOS EL PRIMER DIA CON UNA BACTERIA INDESEABLE. Desnaturalizar una pequeña proporción de inmunoglobulinas no es tan contraproducente. Si nos preocupa la reducción de inmunoglobulinas en el calostro podemos complementarlo con productos que llevan inmunoglobulinas, productos que sobre todo tienen inmunoglobulinas aviares, inmunoglobulina Y, la cual funciona perfectamente en distintas especies, para complementar ese calostro pasterizado.

Leche libre de paratuberculosis, leche en polvo o leche pasterizada. No es tan difícil hoy en día se comercializan tanques de leche portátiles, para trasportar y administrar la leche a nuestras terneras con temperatura y cantidad adecuada. Estos tanques nos sirven para realizar esa pasterización lenta y poco agresiva, respetando las propiedades tanto de la leche como del calostro.

Alimentos sólidos, no contaminados con heces de adultas.

En general todas las medidas que se nos ocurran para evitar el contacto de heces de adultas con nuestra recría. De esta manera tendremos más posibilidades de erradicar la paratuberculosis, sin tener que matar animales que están en fase productiva y comienzan a rentabilizar los gastos que hemos tenido para criarlas. Y por supuesto esto nos abre las puertas de los mercados internacionales para la venta de nuestros productos.

En el caso del IBR en España el pasado año 2018 quiso ponerse en marcha un Programa Nacional de Erradicación de la IBR , de acurdo con la Decisión de la Comisión 2004/558 por la que se aplica la Directiva 64/432/CEE del Consejo en lo que respecta a las garantías adicionales para los intercambios intracomunitarios de animales de la especie bovina relacionadas con la rinotraqueítis infecciosa bovina, incluye entre otros, la prohibición del empleo de vacunas no marcadas a partir de este año 2019, algo que “puede ser insuficiente si no se lleva a cabo un control de los movimientos de los animales y unas adecuadas medidas de bioseguridad”, pero sería algo muy importante para empezar, solo se puedan comercializar vacunas marcadas.

 El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, informo a finales del año pasado, por escrito a Veterindustria de que la prohibición en España del uso de vacunas frente a IBR no marcada queda pospuesta a la publicación de una norma legal que desarrolle dicho programa, prevista para mediados de este año 2019. Por lo que, de momento, en definitiva, no debe haber cambios obligatorios en el empleo de este tipo de vacunas hasta que no haya una norma que lo regule. Pero se supone que es inminente.

La situación epidemiológica en España sigue siendo endémica en las zonas de mayor densidad de ganado vacuno del país, sobre todo en ganadería de extensivo del centro del país, las prácticas de monta natural y el intercambio de semen de toros de manera descontrolada entre distintos propietarios son las razones más importantes mediante las cuales la enfermedad se sigue extendiendo actualmente. Hasta ahora nunca ha existido ningún plan nacional, digamos que cada uno ha hecho lo que ha querido, nadie ha especificado unas pruebas de diagnóstico, cada uno ha vacunado con lo que ha querido y esto nos hace estar en una situación en la cual tenemos un desconocimiento total de cuales el estado serológico del ganado en España, el porcentaje de explotaciones acogidas en programas sanitarios es pequeño y el uso descontrolado de las vacunas nos dificulta el diagnóstico de los animales.

En relación a la situación en Europa, varios estados miembros han iniciado un programa de erradicación y control de la enfermedad,  Ya tenemos a Suecia, Suiza, Finlandia, Austria y Dinamarca libres, Alemania tiene plan establecido sin vacunación, Chequoslovaquia y Belgica tienen plan e incluyen la utilización de vacunas marcadas. El resto de países que no tienen plan establecido. Los que están libres lo han conseguido matando portadores y utilizando planes de erradicación adecuados, en los cuales las vacunas marcadas han tenido mucho protagonismo, actuando de manera positiva en el control y erradicación de la enfermedad.
Viendo la nueva importancia que ha adoptado esta enfermedad, vamos a profundizar más en ella, porque se trata de una vieja conocida que se pone de moda otra vez, hace tiempo que no hablamos de ella y vamos a refrescar una serie de detalles.



La Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (IBR) es una enfermedad infectocontagiosa del ganado vacuno causada por el herpesvirus bovino tipo 1 (BoHV-1).
A finales siglo pasado hubo una alta diseminación del IBR con sintomatología clínica severa y comenzaron utilizarse todo tipo de vacunas que se movían en el mercado, a principios del siglo actual aparecieron las nuevas vacunas vivas atenuadas o inactivadas Marcadas, las cuales nos permiten diferenciar animales que han sido vacunados. Estas vacunas funcionaron muy bien y en las explotaciones que han utilizado estas vacunas de forma sistemática y continuada en el tiempo, controlando los movimientos de los animales y con prácticas adecuadas en materia de bioseguridad han conseguido estar libres de IBR, de hecho es muy raro encontrarnos animales positivos a serologías realizadas en los rebaños controlados.

Se caracteriza por causar infecciones latentes, cuando un animal se infecta excreta virus durante 15 días, La excreción más importante es nasal pero también hay una excreción en exudados genitales. Digamos que sus principales vías de entrada también son de salida. El pico de excreción vírica es cuando el animal se encuentra en la fase febril de la enfermedad, pasada esta fase en el caso de otros virus el animal deja de excretar, pero en el caso del IBR, se da un acantonamiento en ganglios del nervio trigémino y hay algunos autores que describen un acantonamiento en el nervio sacro. Es imposible eliminar esa latencia y el animal queda permanentemente infectado de por vida

 
Este animal portador puede excretar virus durante toda su vida y especialmente aumenta esa excreción cuando el animal sufre estados de inmunosupresión causados por otras causas, TRASPORTE, ENFERMEDADES, STRES…. hay una reactivación del virus que puede generar de nuevo el cuadro clínico, de menor intensidad generalmente y otra vez una fase en el cual el animal excreta virus en cantidad. Y SEGUIMOS TENIENDO UN LATENETE.
    

Produce distintos cuadros clínicos según la vía de entrada del virus, que suele ser  respiratorio o genital y con menor frecuencia, nervioso o sistémico en animales jóvenes.
La enfermedad provoca un amplio rango de manifestaciones clínicas que incluyen rinotraqueítis, vulvovaginitis/balanopostitis pustular infecciosa, conjuntivitis, aborto, enteritis y también encefalitis, siendo de mayor severidad en animales jóvenes.

Actualmente el virus con el trascurso del tiempo ha sufrido mutaciones y recombinaciones con cepas  de campo y vacúnales que han hecho que pierda agresividad y es raro encontrar clínica asociada a la infección del virus. Cuando se traen animales de países que están libres de IBR a cebaderos de zonas endémicas de España, se suelen dar casos clínicos que presentan una clínica liviana, presentan síntomas febriles leves con pequeñas vejigas en mucosa respiratoria y genital, formas oculares. Los procesos respiratorios o reproductivos severos ya no son tan habituales.
Como siempre lo más importante es hacer un correcto diagnóstico de la enfermedad. Lo más habitual es utilizar muestras de sangre en las cuales buscamos anticuerpos frente al virus. Si el resultado es positivo a  Anticuerpos totales, indica que el virus ha entrado en ese animal, ya tenemos un animal con anticuerpos y con el virus acantonado en trigémino, es decir un verdadero portador latente. Podemos utilizar otro tipo de muestras como semen, exudados…muestra de leche de tanque para valorar presencia de anticuerpos.
 Debemos tener claro unas características del virus para poder entender el diagnóstico:

Virus salvaje tiene glicoproteína gE y gB.

Virus vacunal marcado tiene solo gB.

Con este virus deleccionado obtenemos un virus vacunal marcado, el cual no presenta glicoproteína gE en su cubierta y los anticuerpos que genera el animal en respuesta a la vacunación con este virus se pueden diferenciar de los que se generan tras la infección real.

La primera pregunta que hacemos cuando llegamos a una ganadería que no está acogida a programas sanitarios y desconocen el estado del IBR en su rebaño, es, si vacunan o no y con qué  vacunan. Toda nuestra estrategia de diagnóstico va depender de esta respuesta:



-No vacunan, ni han vacunado nunca, buscaremos Anticuerpos totales.

- Vacunan o vacunaron con una vacuna viva MARCADA, en este caso buscaremos la presencia de anticuerpos IgE. Los animales vacunados con vacunas marcadas son negativas a IBRgE.

-Vacunan o vacunaron con una vacuna que no está marcada, este supuesto es el peor, no sabemos si la presencia de anticuerpos en esos rebaños es debida a la infección natural o es debido a que se vacuno con una vacuna no marcada. Presentan serologías positivas no siendo portadores latentes de cepas con capacidad de infectar, no son portadores latentes reales, los cuales presentan anticuerpos que son imposibles de diferenciar de los que genera la infección real. En este caso lo lógico es comenzar con el diagnostico buscando anticuerpos IgE.

 En esta situación se encuentra la mayoría de España, las autoridades de las distintas provincias no tienen ni idea de cuál es la situación de las ganaderías del lugar, con lo cual cualquier plan que quieran hacer tendrá que empezar de cero, DIAGNOSTICANDO y además con la dificultad añadida de tener estos falsos latentes que son imposibles de diferenciar de los reales, por eso es importante PROHIBIR EL USO de vacunas NO marcadas frente al IBR.

EL ESTATUS SEROLOGICO DEL REBAÑO ES IMPORTANTISIMO, lo mejor es ser negativo a IgB o AC totales, según qué tipos de anticuerpos busquemos, la fiabilidad del resultado será mayor o menor y esto tendrá importancia a la hora de clasificar las distintas zonas del país.

Cuando realizamos la prueba para detectar de anticuerpos totales , la  glicoproteína mayor(gB), esta presente tras una infección natural o una vacunación. Tiene una Alta sensibilidad y especificidad, se encuentra fácil, es la glicoproteína mayoritaria y si la encuentras estas seguro que el virus está ahí o se ha vacunado con una vacuna no marcada. Cabe la posibilidad de reacciones cruzadas con otros herpevirus cuando buscamos IgB, pero no suele ser lo mas frecuente.

Realizamos un ELISA de bloqueo gE: detección de anticuerpos gE, es una glicoproteína menor, están presentes sólo  Infección natural o vacunan con una vacuna no marcada. Tiene Menor sensibilidad, alta especificidad, esa menor sensibilidad implica tener probabilidades de no detectar portadores latentes y dejar falsos negativos en el rebaño. Se estima que con esta técnica, en un rebaño que se ha dejado de vacunar y es IgE negativo, en el 25% del rebaño tenemos probabilidades de encontrar algún animal que resulte positivo, cuando tratamos de detectar anticuerpos totales o IgB. Con lo cual, más  del 75% de los animales del rebaño son negativos reales cuando realizamos esta técnica.

Es importante que nuestro estatus permita tratar de buscar negativos Ac Totales, esto nos ayudara a tener una idea más exacta del estado del rebaño, ya que chequearemos de manera más minuciosa y fiable el estado del mismo.

De momento, parece ser que va ser suficiente ser IgE negativo para que los productos crucen las fronteras.
                              FIABILIDAD >AcTotales>IgE

En cuanto al tratamiento todo dependerá si tenemos circulación del virus en la explotación o no;

 Si el resultado es negativo, puede que sea suficiente un control de los movimientos de los animales y unas adecuadas medidas de bioseguridad, para tratar de mantenernos negativos a esta enfermedad, LO MAS IMPORTANTE ES MANTENER ESE ESTATUS DE Anticuerpos totales NEGATIVO.

Para el animal POSITIVO no hay tratamiento, es un animal positivo de por vida, Lo sencillo seria matar todos los animales que fueran positivos a IgE o anticuerpos totales, pero mataríamos muchos falsos positivos, ya que todos los animales vacunados con vacunas no marcadas resultarían ser falsos positivos, pero positivos que no podemos diferenciar de los reales. En este caso control del movimiento de animales, medidas de bioseguridad y vacunación, con una vacuna viva atenuada o inactivada MARCADA. Con el tiempo los nuevos animales que nacen en el rebaño no se infectaran y empezara a aumentar el porcentaje de animales que sean IgE negativos, cuando todo el rebaño sea negativo a IgE pasaremos a mirar anticuerpos totales y con el aumentara la fiabilidad de las analíticas y ya nos encontraremos camino de estar libres de IBR.

En cuanto a las vacunas frente a IBR disponibles en el mercado evitan la manifestación de síntomas clínicos graves y reducen la liberación del virus después de la infección. En la actualidad se dispone de varias vacunas marcadas que eliminan la glicoproteína E del virus. Funcionan muy bien, se han utilizado durante años y con resultados muy satisfactorios y con un correcto uso sistemático en todos los animales, es fácil acabar con la circulación del IBR en nuestra cabaña ganadera.

Hace poco tiempo hemos tenido novedades, hay una vacuna en el mercado, se ha hecho a partir de un virus que tiene doble deleccion, es decir es una vacuna marcada a la que se le ha quitado la glicoproteína gE, con lo cual podemos diferenciar si son vacunados y también se le ha quitado una glicoproteína gTK.

La timidinakinasa (gTK) le permite al virus alcanzar el trigémino, donde se acantona, se multiplica, muta y puede recombinarse con una cepa de campo. Si el virus no llega a estos órganos diana no podrá realizar todas estas funciones vitales para evolucionar, lo cual le añade un atenuamiento extra a la vacuna, aumentando su seguridad en el uso de una vacuna viva en el campo.

Es inminente la entrada en vigor y aplicación del plan para erradicar esta enfermedad y todos estos factores influirán en cómo será el plan nacional, como se delimitaran las distintas zonas del país, qué medidas se adoptaran en cada una… mi propósito con esto es aportaros nuevos detalles para que podáis comprender mejor la aplicación de un inminente plan nacional de erradicación de la rinotraqueitis infecciosa bovina.

Las empresas son beneficiarias directas del trabajo realizado por los programas sanitarios, deberían de pagar más por el producto, porque tiene un valor añadido, esto no se si lo harán, pero debemos concienciarnos que con el tiempo estas empresas exigirán a todos los productores estar incluidos en un programa sanitario para el control y erradicación de estas enfermedades. Está claro que el papel de las ADSG y la figura del veterinario de explotación van a ser importantes para poder regular la situación. De hecho ya hay contratos de compra-venta de leche realizados entre empresa y ganadero, los cuales especifican literalmente que la leche proceda de explotaciones que estén integradas en planes sanitarios para la erradicación de la paratuberculosis. Las multinacionales quieren tener acceso a todos los mercados para vender en todo el mundo y si queremos que nuestro producto se consuma en todos los mercados debemos de hacer el esfuerzo de aportar al producto las máximas garantías sanitarias posibles.
 

 

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